Si me encargas una sesión para tu compañero animal o tu planta, primero de todo tendrás que firmar un consentimiento informado en el que me darás permiso para poder tratar sus desequilibrios bio-electromagnéticos y sus emociones atrapadas. También necesitaré una foto suya reciente para poder conectar energéticamente con él. En la parte de terapia que concierne al biomagnetismo, haré un chequeo de más de 300 puntos (al que, entre biomagnetistas, llamamos “rastreo”) lo haré desde mi casa y te enviaré un informe con el resultado. En este informe te indicaré los puntos de desequilibrio que han salido en el rastreo, luego yo misma le aplicaré los imanes a distancia, para ello también utilizaré la foto.
En cuanto a las emociones atrapadas, también las testearé desde casa y se las liberaré yo misma conectando con él a partir de la foto. Te informaré también de las emociones que hayan sido liberadas y de su proceso de liberación.
De esta manera tú y tu compañero animal o planta, en vuestra casa, no tenéis que hacer nada. Eso sí, en el caso de tu compañero animal, no te extrañe si, el día en el que le aplique los imanes y le libere las emociones, tenga algún tipo de reacción, por ejemplo, que duerma más de la cuenta o que se ponga a aullar o a ronronear en algún momento de la tarde o simplemente que su enfermedad o síntoma desaparezca, aún sin haber percibido una reacción visible por su parte. Las plantas son más discretas y los resultados pueden tardar en verse una o dos semanas, pero ¡se notan!
Tanto las plantas como los animales son muy receptivos a las sanaciones energéticas y emocionales


